Yo soy la buena de la pelÃcula
Leà en alguna parte que escribir es saldar cuentas con uno mismo. Y también gracias a Rilke y sus Cartas a un joven poeta aprendà que la lÃrica no puede ser juzgada, sino que sólo se puede sentir. Y también entré en la incertidumbre, en el dilema que supone crear o vivir.
Yo no soy la Buena de la pelÃcula, sólo intento serlo. Pero ya se sabe, que según Aristóteles también somos en potencia.
Yo soy, aunque esto parezca prototÃpico de una adolescente rebelde sin causa, lo que Roberto Iniesta escribe, recita y canta.
Soy la música, el viento y la tempestad.





