Lo impensable y enrevesado
del amanecer.
Los bucólicos ruiseñores
volando contra la corriente
que desprenden el Sol y Luna
bailando tango.
Y el horizonte, insumiso,
rapta sus cuerpos
lentamente.
Hacia el todo sustentado
por la nada, al filo de tus ojos.
El rey lagarto frota su piel
revestida de escamas
y delinea el horizonte
con los trazos que esbozan sus huellas.
Y vierte lágrimas saladas,
formando el punto de intersección
entre la alegría y la desgracia
de que hoy sea ayer.
Entre tanto quehacer
pasa el tiempo, sin querer,
y yo sentadita sobre el pliegue de mi falda
pensando en lo que siempre falta,
en lo que tanto duele,
mientras el día y la noche bailan.
Esta entrada se escribió
el 16 de Junio de 2008 en Palabras más, palabras menos.
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5 han dicho algo
Estaba ya algo enfadado contigo, dispuesto a darte un toque y que espabilaras. Pero me gusta que vuelvas en verso. Te perdono.
Y ahora que ya conoces los pasos, deberías lanzarte y bailar tu también.
19 de Junio de 2008 at 9:12 am
“Nos hemos ensamblado dentro de este antiguo
e insano teatro
Para propagar nuestro deseo de vivir
y escapar de la hormigueante sabiduría
de las calles ”
James Douglas Morrison
Se esperaba una aparición. Un buen tango para cantar a lo Goyeneche, falta la música nomás. Saludos!
20 de Junio de 2008 at 7:08 am
He tardado casi un mes pero, the boy is back in town!
25 de Junio de 2008 at 11:08 am
Compañera…Compañera. Pero cómo voy a vivir yo sin verte todos los días…Ay madre. Genio, muchos besotes.
26 de Junio de 2008 at 1:11 am
Se me olvidó decirte que es verdad, no sabremos vivir sin ti…jajaja. Besos Poderosa….
27 de Junio de 2008 at 6:55 pm
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