Menos mal que tenemos los poros de la piel inmersos en rabia y los pelos erizados. El corazón a mil por hora y la adrenalina royéndonos las venas. Menos mal que la música nunca se desgasta mientras nosotros nos destruimos.
Y que cuando respiramos la polución nos sentimos vivos en esta preciosa ciudad. Mientras que esos átomos nos intoxican y nos matan, nos hacen odiar esto. Odiarlo tanto que quisiéramos destrozar los peldaños que nos hacen subir hasta el abismo.
Menos mal que no entendemos nada cuando nuestras sombras se han despegado del cuerpo, cansadas de barrer el rastro de la duda. Y aunque no atinamos a introducir el hilo en la aguja y pese a que tengamos yagas de tanto coser, esto merece la pena.
Menos mal que somos de letras y para nosotros uno y uno es igual a todo.

Esta entrada se escribió
el 18 de Enero de 2008 en Palabras más, palabras menos.
Puedes seguir los comentarios de esta entrada apuntándote a los RSS 2.0 feed.
Puedes dejar un comentario, o trackback.






4 han dicho algo
Menos mal que, algunas veces, en las noches de acostarse acurrucado junto a una sombra cansada, uno tiene el buen juicio de pasarse por este rincón.
Aunque sólo sea para encontrar otro azul con el que pintarse la cara ;).
Un besito
(benditos sean los de letras, siempre he dicho que tienen mucho más tino que los otros para los números naturales ;))
18 de Enero de 2008 at 1:18 am
La Buena, es mucha Buena…
(Para mí uno más uno son diez, pero es lo que tiene dedicarse a esto de los bits)
Besos.
18 de Enero de 2008 at 2:26 am
Me ha encantado, cortito y sabroso, como los buenos platos.
Y los de ciencias son definitivamente deficientes: uno más uno son seis. Mira, si no, tu madre y yo…
18 de Enero de 2008 at 6:01 pm
(uno, dos, tres…) No entraré en discusiones letras vs ciencias. En el equilibrio está la virtud.
Muy bonito, otra vez.
19 de Enero de 2008 at 2:48 pm
Deja un comentario