Los ápices del silencio

Cuenta la leyenda que es allí, en lo alto del cielo, donde pueden saborearse los ápices del silencio, que es el más puro y hermoso que pueda existir.

Y que sólo los más grandes líderes de revoluciones pueden alcanzarlo. Ese silencio con pan, miel y rompecabezas resueltos.

Lo cierto es que yo siempre he soñado con él. Siempre he sentido que algún día podría llegar a enrolarme en un barco con un destino asombrosamente callado y cargado de significado.

Y nadie le ha encontrado una explicación científica a este fenómeno. Pero es que la magia no necesita ser explicada, tan sólo hay que vivirla.

Hoy me siento llena de vida. Cuando escribo alcanzo los ápices del silencio. Y sé que el final de la leyenda es que algún día cambiaremos el mundo.

8 han dicho algo

Suena como si te hubieras echado un salto con paracaídas. Cuando yo lo hice, descubrí ese estado

roger
24 de Septiembre de 2007 at 9:51 am

El silencio es tan frágil que con sólo nombrarlo se rompe.
Muy bonito, princesa.

david
24 de Septiembre de 2007 at 12:48 pm

Mi niña, qué buena. En todos los sensitivis.

mua

lamaladelapelicula
24 de Septiembre de 2007 at 2:23 pm

Silencio…El vaiven que disfraza hasta la verdad más simple. Cancioncilla aterradora, o el acorde más dulce que he de probar…

Hellen
24 de Septiembre de 2007 at 6:15 pm

Hermoso texto , por cierto. Realmente eres Buena!
:)
Saludos (Ahora) desde calurosas tierras.-
Por estos lados ya empieza a hacer calor… xD
Bye
saludos.-

Hellen
24 de Septiembre de 2007 at 6:18 pm

No cambies… quizá sólo la gente de mirada limpia sea capaz de llegar algún día a cambiar el mundo.

Y me gustaría verlo ;).

(…si el de filosofía tiene que ver con estas “sandeces” yo le daría una oportunidad como “padre espiritual” al tipo :P)

isilrod
25 de Septiembre de 2007 at 12:10 am

Una escalera. En el barco hay que llevar una escalera. Así, al llegar al horizonte, si es de noche, de un salto, se puede subir a la luna.

dErsu_
26 de Septiembre de 2007 at 12:29 pm

Voy en un barco cuyas velas son mis sueños, cuyo viento es mi esperanza.

Saludos.

Elbereth
29 de Septiembre de 2007 at 11:52 am

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