Es un reír a carcajada limpia, un reír sin motivo aparente. Articular las guturales sin respeto a nada, mas sin ofender a nadie. Es reír por reír y dicen que rejuvenece.
Eso es lo que me digo cuando no puedo parar de reír, que suele ser muy a menudo. Y para rizar el rizo diré que me gusta, que me encanta, que es algo precioso. Incluso cuando uno tiene los ojos tristes y aún así se ríe, o cuando le duele la tripa de tanto hacerlo.
Dicen que tengo una risa contagiosa, escandalosa y sincera. Y eso me hace ser creyente y practicante del buen humor, que es la sal de la vida. Eso me hace pedir perdón con una sonrisa tímida, y tirar al centro de la diana con una sonrisa de medio lado.
Basta ya de tanto grito, que tan nerviosa me pone. Se acabaron los ruidos ensordecedores, los cláxones coléricos y la soberbia seriedad. Reíd, reíros de todo en abstracto y de nada en concreto, contagiad, sed la toxina de la alegría.
¡Que el mayor de nuestros pecados sea reír!






5 han dicho algo
De momento, a estas horas de la noche, me has hecho sonreír.
Buenas y divertidas noches.
11 de Diciembre de 2007 at 2:20 am
Nunca te cures de esa enfermedad.
A reir se ha dicho…
11 de Diciembre de 2007 at 9:48 am
La risa de los niños es la más pura de todas… es muy difícil reírse de nada hoy en día, pero cuando se consigue me parece el instante más cierto de felicidad que podemos llegar a tener. Que alguien nos lleve de vuelta a la edad de la inocencia y de la risa.
Quiero volver a ser un niño… aunque sea algo tarde ya.
¿Nos hacemos esquizofrénicos?
11 de Diciembre de 2007 at 9:14 pm
¡A reírse, a reírse!
12 de Diciembre de 2007 at 5:04 pm
Y si además consigues reír con alguien, entonces maravilloso. Y la epidemia mayor.
12 de Diciembre de 2007 at 9:33 pm
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