Si probases lo rica que sabe la Luna creciente querrías más. Si intentaras mirar el mar y ver en él una sopa de estrellas, reflejo del cielo, sabrías cómo me siento. Pero se nos ha hecho tarde. Ahora estás a mil suspiros de aquí y ya no escuchas cuando mi respiración se agita. Y no te culpo, eres así y así me faltas.
Es lo de todos los días, el velo de alegría y el corazón hirviendo. Todo lo que nunca fuimos.
Cada vez me asusto más porque me importa menos. Porque son pura ceniza los ojos que un día fueron mi infierno. Porque entre bocado y bocado de Luna, que es mi agua de mayo, no preciso de nada más.
Es el Robin Hood del firmamento, que me acompaña y le roba luz al Sol para dar de comer a los pobres y a los que están solos. Porque, te contaré el secreto, ella sabe que no hay nada que indigeste más que la soledad.






2 han dicho algo
No es bueno regresar al dolor con la nostalgia. Cuando decidas caminar ya, sin mirar esa flor, no pienses ya en darte la vuelta. Solamente con ese gesto al pasado, al anterior momento, cometes el olvido del momento actual, que es tuyo, sólo tuyo…
La luna siempre está ahí y, ¿sabes?… alguien me ha dicho que vuelve a crecer.
Un beso.
Diógenes…
http://elmundodediogenes.blogspot.com/
19 de Diciembre de 2007 at 10:17 am
Desde que caí aquí, aún no se cómo, has ido periódicamente dándome razones para sonreir y como ahora para inspirarme.
Encantador. Esa es la palabra para este post.
19 de Diciembre de 2007 at 7:41 pm
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