Los desalmados que vagan
por las calles y rompen las aceras
sólo con su paso,
se perdieron en la senda
de la contradicción.
Ardieron en el vertedero,
entre basura y ratas,
entre el sinsentido y la nada.
Los que sólo entienden
de miedo, de bocanadas
de fuego.
No saben sonreír
sin forzar la mueca,
que a duras penas
se mantiene en su gesto.
Las bestias que nunca verán la luz
más allá de las dunas,
ni tendrán el placer
de fundirse en un sueño.
Se hundirán en arenas movedizas,
no dormirán en la Luna
y siempre serán esclavos
de los terremotos nihilistas
que surgieron en su enjaulado caminar.
Esta entrada se escribió
el 5 de Julio de 2008 en Palabras más, palabras menos.
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Alguien comentó
Aaaaaaaaamén. Nada más se puede decir…
Saluuuuuuudos—-
Te leo mucho. Te comento poco o nada.
Intentaré visitarte mas…
Respecto a esto:
“Nunca seremos nadie mientras haya un solo hombre que no ayude a curar el ala del ave de la esperanza para que remonte su (nuestro) vuelo”.
me recordó esto otro (de una antigua canción):
“None of us are free if one of us is chained”.
Saludos desde el Sur… y recuerdos a la Mala…!
7 de Julio de 2008 at 1:55 am
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