El tesoro

Siempre que viajo en metro me pregunto en qué estarán pensando esas caras con la mirada perdida que me acompañan en el vagón. Muchas de ellas están apagadas y eso me asusta muchísimo. No hay nada que me resulte más amenazante que el silencio corrupto por el chirriante sonido del tren en movimiento.

Quizás ellos también se estén preguntando en qué estoy pensando yo. Y la mitad de las veces no es nada serio o digno de ser contado, pero la otra mitad. ¡Ay ese resto de veces que viajo en metro! Si ustedes supieran… Pienso tanto que me parece que voy a estallar.

Hoy me ha pasado eso, lo de volver carcomida de tanto fundirme con mi conciencia. Pero también me ha sucedido lo de siempre cuando llego a casa. Me he encontrado con la chica que cada día me presta sus ojos para tener una visión transversal de lo propio. Esa señorita que sólo tiene una cosa más bonita y grande que sus ojos, su corazón.

No sé qué sería de mí sin ella. Ni siquiera quiero planteármelo. Ella es mi hermana y créanme, es el mayor de mis tesoros.

6 han dicho algo

Me encanta vuestra relación. Ojalá yo tuviera algo así en casa…
Pero he de decir que prefería pensar que estábais liadas :p
Es broooma.
Besos!

Spender
29 de Diciembre de 2007 at 11:56 pm

Tú quieres que llore pequeño ratón salvaje. ¡¡Esto no se hace!!!

No sé qué decir, sólo que estoy berreando como una criatura.

ayy:)

lamaladelapelicula
30 de Diciembre de 2007 at 2:01 pm

Siempre que viajo en metro me pregunto en qué estarás pensando…

Muchas veces estás apagada, otra vez de ríes supongo de algún recuerdo, de algún momento.

No hay nada que me resulte más amenazante que tu anonimato,

Amo tú dulce silencio, corrupto por el chirriante sonido del tren en movimiento, en un Mundo en movimiento, en un Universo en movimiento.

DULCINEO
30 de Diciembre de 2007 at 9:09 pm

Hace años tu hermana escribiò una de esas interminables historias que vive o imagina en unos pocos parrafos…sobre niños guapos y miradas que se pierden en el metro…

Tu has completado vuestra historia con el metro.

¿como sería vivir sin metro?

Lo mismo pero con bus o bici…Doy fe.

felz año.

adiskide
31 de Diciembre de 2007 at 4:53 pm

Supongo que todos necesitamos esa mirada. Esa otra perspectiva necesaria sobre nuestros pensamientos, sobre nuestros actos. Sobre nuestra vida.

Me encanta que cada una de vosotras la encuentre en la otra. Me encantáis, de hecho.

Y espero que para este año que llega tengáis lo que os merecéis. Nunca menos.

(más sería ciertamente complicado ;) )

isilrod
31 de Diciembre de 2007 at 5:26 pm

…“Y así, bástame a mí pensar y creer que el bueno de Dulcineo es hermoso y honesto, y en lo del linaje, importa poco; que no han de ir a hacer la información del para darle algún hábito, y yo me hago cuenta que es el más alto principe del mundo. Porque has de saber, Sancho, si no lo sabes, que dos cosas solas incitan a amar más que otras; que son la mucha hermosura y la buena fama, y estas dos cosas se hallan consumadamente en Dulcineo, porque en ser hermoso, ninguno le iguala; y en la buena fama, pocos le llegan”.

¿?
31 de Diciembre de 2007 at 6:14 pm

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