Hemos firmado un pacto de mutua tristeza. Yo le prometí no volver a leer entre líneas, ni volver a dejarme llevar por la espiral. Me pidió que le dejase el horizonte entero y me llevase mis nubes negras. Aprendimos juntos que eso de que nunca es tarde es la gran mentira de la vida. Y ahora, cada uno en su rincón, estamos castigados a mirar una pared a la que le sobra opacidad.
Lo reconozco, la culpa es mía, sólo mía, por perderme en la sabia maldad que esconden los estrambotes de Quevedo. Reconozco que nunca creí que estos días fueran a ser tan largos y tan vacíos que al final me pesasen como una mochila cargada de hormigón.
“¿Y los pájaros, el viento, las libertades y los aromas de que siempre hablas?”. Esa es la pregunta que más he escuchado en los últimos días. Ojalá supiera dónde están. Pero me he quedado pequeñita y acurrucada en la cama sin afán alguno de encontrarlos.
Me encantaría sonreír, pero no me apetece.

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el 11 de Enero de 2008 en Palabras más, palabras menos.
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8 han dicho algo
Pues no sonrías, no hagas ya nada que no te apetezca. Quizás ya no debas hacer caso a nadie. Ni a mi… ni al que te dice que quites las nubes negras.
El nunca es tarde es una mentira de la vida Sí, la utilizan aquellos que nos hacen vivir antes lo que ellos quieren que vivamos y nos invitan a extrapolar momentos, viviendo lo que ellos desean… ¿Y quién son ellos?… me pregunto. ¿Son los que nos hablan de esperanza?… La esperanza es otra mentira, es soñar un deseo, y otro, y otro más, que hará que en el fondo vivamos en nuestro sueño la utopía de una mentira.
11 de Enero de 2008 at 3:35 pm
De las mochilas pesadas es fácil librarse. Cuesta más olvidar los dolores de espalda. Fantástico post. Y buenísima idea lo de ilustrarlos con esos dibujos.
11 de Enero de 2008 at 7:09 pm
Mal pacto el de la tristeza. Peor es, el de la mentira.
Suerte con el tuyo
11 de Enero de 2008 at 9:23 pm
MUERTE EN EL OLVIDO
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita…
Ángel González (1925 -2008)
(Ángel González ha muerto.
Lean hoy un poema suyo como homenaje,
Abran una antología o busquen por internet.
Así Ángel existirá siempre)
12 de Enero de 2008 at 9:30 pm
“No he sabido nada de ti en 4 dias… Te he echado de menos cada minuto… Te odio”
DESEO, PELIGRO.
Ang Lee. 2007
12 de Enero de 2008 at 9:38 pm
YA NADA ES AHORA
Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo
Pero nada ya ahora
-ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa-
podrá evitarlo:
exento, libre,
como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,
creciente en un espacio sin fronteras,
ese amor ya sin ti me amará siempre.
13 de Enero de 2008 at 11:29 am
No sonrías, no es necesario, pero te queda muy bonito…
Por cierto, ¿para ser una diosa qué has comido?, lo digo por desayunarlo…
Mil besitos compi.
13 de Enero de 2008 at 10:37 pm
¡¡Ah!! Por cierto, que les den a todos los que nos hacen pasarlo mal, a la vez, que a más de uno seguro que le gusta…
13 de Enero de 2008 at 10:39 pm
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