El abominable hombre de las nieves

Pertenece a una flor la esencia del rumor que grazna el viento. Es tuya la esperanza que con un ligero retintín se manifiesta y que con lisonjera picardía sucumbe en un estallido. Se congela el tiempo.

La luz se monta sobre el horizonte dichosa. El fuego quema los océanos. El fuego quema al fuego. Vuelve la nariz aguileña de la Esfinge a donde debe reposar. Vuelve a ser portada la Teoría del Caos. Yo, sin querer, vuelvo a sonreír.

Me sublevo a la desazón. No existe desidia que pueda con mi cuerpo. No encuentro razones para seguir a Ulises y en cambio persigo, con él, su isla.

Se amontonan las hojas en blanco sobre mi mesa. Tiro las plumas destintadas. Bienvenido a mi mundo, aquí las únicas hojas que se conciben son las que cuelgan de los árboles y las plumas que remontan el vuelo de las aves.

No sé a qué viene esto de mudar de bisiesto. No sé por qué cambiarás la opinión que nunca tuviste. Experimentas conmigo, me refrescas y me picas, menta. Me nievas, me untas de escarcha y después te vuelves a marchar.

Soy memoria de la disidencia, luego taquicardia. Podría escribir un discurso sobre los valores de la vida que los convenciera a todos de cómo y por qué cambiar el rumbo de su viaje, pero este no es el momento. No es el día. Te echo de menos.

7 han dicho algo

Señorita Pequeña, el Lado Oscuro la espera.

W.
17 de Octubre de 2007 at 1:47 am

quizás la nieve, la escarcha nos pone tristes….y más si la miramos desde la ventana.

Un besote

38 grados
17 de Octubre de 2007 at 8:46 am

Lo he leído en silencio completo y total por tercera vez y me ha transportado aún no sé muy bien a dónde. Y eso me gusta.

gracias pichu

lamaladelapelicula
17 de Octubre de 2007 at 3:43 pm

No sé muy bien por qué, pero estas letras huelen a algo distinto de hace tan sólo un mes y medio. Ni mejor ni peor, tan sólo diferente.

Y no sé por qué, pero aunque planteen interrogantes siguen teniendo algo que enciende una lucecita por dentro. Algo que hace recordar que el otoño pasará y las hojas que ahora caen acabarán convirtiéndose en savia para los retoños que traerá la primavera.

Un abrazo

(no lo niego, contemplo curioso el nuevo mundo que se ve a través de tus ojos ;))

isilrod
18 de Octubre de 2007 at 8:35 pm

Qué curiosa eres. Nunca pensé que la genialidad se sentara tan cerquita de mí todos los días. Gracias por la piruleta, me supo a gloria.
Muchos besitos pringosos (jo lo que pringan las piruletas…)

Yoliholi
21 de Octubre de 2007 at 11:07 pm

weno weno, kien diria que la rubia canija tuviese esa pluma escondida. Lo e leido un par de veces y me gusta, tiene algo que te lleva de una palabra a la siguiente sin que sepas que estas leyendo. Eres wena , no lo dejes

willy
22 de Octubre de 2007 at 5:28 pm

Isilrod puede que sí, que en cierto modo esto esté cambiando el carácter cansado por uno un poquito más luchador. Gracias =)

Yoli y Willy… ¡Madre! ¡Qué ilusión encontrarme comentarios vuestros! Un besito para cada uno =D

La buena de la pelicula
23 de Octubre de 2007 at 6:34 pm

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