Me gustan las palabras que vagan desorientadas por los aires. Como bombas de miel, como soplos de hielo, se quedan reticentes en los vientos. Y la sarcástica sonrisa a medio torcer de la luna en el cielo, y las incontables gotas de luz que iluminan con desgana desde otros mundos.
Me gusta el mar, sus olas y los vaivenes de la marea, el arte por el arte, la sublevación de la naturaleza a lo estático. Todo ello concentrado en un grano de sal sobre mi lengua, que se deshace mientras una Ãnfima corriente eléctrica recorre mi cerebro y la saliva invade lentamente mi boca. Y jamás pensar en la explicación del truco de magia, porque la magia es magia y nada más.
Me gusta perderme en los laberintos del tiempo, saltar de hoy a mañana pasando por ayer. Ver cómo doy forma a mi antojo a los segundos y ver cómo enloquece el cuco del reloj, para descifrar los enigmas que esconden los momentos.
Me gusta tanto vivir sin buscar el sentido que, al final, es él quien viene a por mÃ.
Esta entrada se escribió
el 3 de Mayo de 2008 en Palabras más, palabras menos.
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4 han dicho algo
Ya estaba preocupado…:)
6 de Mayo de 2008 at 5:28 pm
Lo cierto es que vivir sin buscar un sentido es una buena tecnica…. Quizás deberia llevarla a cabo yo también, ultimamente le doy demasiadas vueltas a todo.
Un besitoo
8 de Mayo de 2008 at 1:09 am
Acabo de añadirte a mi bloglines. Tienes un no se que optimista que es necesario. Es una manera de leerte, como leo a la malaputa que me lleva a la poesÃa tu me traes a la realidad sin sucedaneo pero con un punto de optimismo…o puede que sea yo que todo lo veo negro?
Saludos
13 de Mayo de 2008 at 8:47 pm
no voy a poder resistir la tentación de cogerte unas palabras prestadas…
14 de Mayo de 2008 at 10:08 pm
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