Soy de esas chicas que no saben pintarse las uñas ni maquillarse sin parecer la reina de un burdel. La sinceridad en exceso me resulta un pecado tan grande como la mentira, y es que no hay nada como encontrarse a alguien después del verano y que te diga lo guapa que te ve, aunque no sea cierto.
También soy la clase de persona que sueña casi todas las noches y cada despertar se queda unos instantes recordando la aventura vivida en el letargo. De hecho mis sueños suelen ser experiencias mucho más excitantes que las acaecidas en mi vida cotidiana.
Sin ir más lejos hoy he soñado que mataba a una mujer alemana. Y digo alemana porque estaba en Alemania, aunque sus calles me recordasen más a la ciudad del amor de Antonio Machado. La disparaba con una pistola salida de la nada ya que ella estaba apuntándome con un revólver. No sé por qué me apuntaba, no sé quién era esa señora y tampoco sé por qué la he matado, pero son cosas que pasan.
Puede que un cúmulo de rabia sideral en forma de rayo enviado por el mismísimo Zeus me esté alborotando últimamente. Será que noto cientos de pistolas apuntándome a la sien y como no tengo escudo ni chaleco antibalas disparo contra lo primero que se mueve.
Aunque alego, en defensa propia, que esa señora había tratado de exterminar previamente a mis seres más allegados en una cafetería. Es decir, supongo que en cierto modo soy una súper heroína, a pesar de que sea en sueños y sólo lo sepa yo.
No está mal tener secretos como éste, porque aunque os lo cuente aquí no deja de ser un secreto. Quizás sea porque como dice Robe el cantante de Extremoduro: “Me gusta, me gusta, me gusta mucho tener ideas contradictorias. Porque así, aunque siempre meto la pata, siempre tengo la razón”.






6 han dicho algo
Tú es que tienes muy mala leche pichu, yo no tendría narices de apuntarte con una pistola, y menos aún de ser alemana.
La sinceridad en exceso es mucho peor que una mentira. La primera se usa en demasiadas ocasiones para hacer, sencillamente daño, mientras que la segunda evita taaaantas cosas que duelen
Te he echado de menos increíble. Bueno, en realidad no sé porqué coño siempre me resulta tan impresionante todo lo que te echo de menos cuando no te veo. Es como si en vez de pies tuviera lechugas… En serio. Y los ojos no se me abren del todo, excepto cuando me acuerdo de ti.
20 de Agosto de 2007 at 8:11 pm
Matar alemanes no debe ser tan malo: mira los buenos de la peli (je,je: nótese la semejanza), los americanos, los liquidaron a millones.
21 de Agosto de 2007 at 8:11 am
Si te dicen lo guapa que estás debes creertelo, porque en tu caso es verdad. Ya lo dijeron mis amigas: ¿Quienes son esas dos chicas tan guapas que te han ido a saludar?
Me encantó verte!!! A ver si nos juntamos más a menudo…
Por cierto, que me das miedo… tienes cara de buena buenísima, pero mira que ir matando alemanes… Claro que tu primo sueña con dinosaurios, cada loco con su tema, jajaja.
Muackissssssssss
24 de Agosto de 2007 at 6:02 pm
Lo de matar alemanes coincidió más o menos con el aniversario de las fechas en las que estuve por Salchichenland. Nunca antes había matado a nadie, no es verdad que tenga tan mala leche.
Gracias por los comentarios
29 de Agosto de 2007 at 1:34 pm
La ciudad del amor de Machado es la tierra que me vio nacer. Madriz es mi tierra de adopción. Bonitos escritos. Buena suerte!
2 de Septiembre de 2007 at 1:14 am
Aquí , de nuevo , “enganchado” a vosotras y como me temia, con el “corazon partio”…veo que os teneis admiracion mutua….me alegro…..Por cierto, estoy de acuerdo con Mala, cuando alguien me dice: “yo, es que soy muy sincero”…..joder, me pongo a la defensiva….. CHICAS….CHICAS…chicas….me teneis preocupado…..
La Buena , matando alemanas en sueños…..y La Mala, que no mata ni una mosca……¿No tendreis los papeles cambiados?….Por favor, hablar con el director y con el guionista, porque me terminareis volviendo loco…jejeje.
Besinos desde Asturies.
Si es cierto lo que dice Ariadna, tienes ke ser muy guapa…cuando una mujer dice ke otra es muy guapa, siempre es verdad.
9 de Septiembre de 2007 at 1:01 am
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